Historia, modernidad y cine -NATALIA TACCETTA

Historia, modernidad y cine -NATALIA TACCETTA
El pensamiento benjaminiano permite configurar imaginaria, histórica y políticamente una emancipación a través de la representación de la historia y el arte. La disrupción revolucionaria funciona como el juego, como el carnaval, subvirtiendo las regularidades de las presentaciones convencionalizadas y hegemónicas. Esta inversión se produce para Benjamin paradigmáticamente en el campo de las modificaciones técnicas de los siglos XIX y XX, es decir, la fotografía y el cine, así como también en la esfera de los cuestionamientos a las historiografías progresivas, tiempo también del psicoanálisis y la nueva arquitectura de la ciudad. El tiempo vacío del destino comienza a soñar con la ruptura ultramoderna. Esta, como propone Jean-Louis Déotte (2013), permite pensar tensionadamente dos de los mayores intereses benjaminianos: el arte como síntesis fantasmática del cambio de siglo y el fascismo como la gran constante en la arena política europea a ser representada.